NIVEL 5
La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró ayer el nivel 5 de alerta de pandemia por el virus de la gripe porcina. El nivel 5 de alerta –en una escala de 6
Indica que la pandemia es “inminente”. En este nivel el contagio se transmite de persona a persona en cuando menos dos países vecinos o de una misma región.
El número de casos de influenza porcina confirmados con pruebas de laboratorio en nueve países llegó a 148.* En México, , se encuentran los casos más severos de influenza porcina debido a que han evolucionado a neumonía, pero también ya hay casos severos registrados en Estados Unidos.
jueves, 30 de abril de 2009
Antivirales utilizados en la Influenza
Antivirales contra el virus de la influenza
Apr 272009
Los antivirales utilizados para combatir al virus de la influenza estacional se dividen en 2 clases:
Adamantes, como la amantidina y la rimantidina
Inhibidores de la neuroaminidasa, como el oseltamivir y el zanamivir
Para que el antiviral pueda atacar a al virus es necesario tener la conformación química para evitar que se replique, al mismo tiempo que el virus debe ser sensible al antiviral. La sensibilidad al antiviral significa que el virus no tiene forma de protegerse ante el medicamento.
Cuando los medicamentos no se recetan adecuadamente, sucede en el caso de la automedicación, principalmente, es decir por menos días de los indicados o en enfermedades que no lo requieren, entonces los virus van conociendo al medicamento, aprenden cómo funciona y añaden esa información a sus genes, permitiéndo a las siguientes generaciones de virus poder evitar que el medicamento los ataque, generando resistencia.
El Centro de Control de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos ha determinado lo siguiente, de acuerdo a los estudios realizados al virus de la influenza porcina identificada en humanos.
Es resistente a la amantidina y rimantidina
Es sensible al oseltamivir y zanamivir, por lo que recomienda su uso.
El gobierno mexicano cuenta con más de 1 millón de dosis de oseltamivir, por lo que existen las dosis necesarias para atender a los pacientes con sospecha de infección de vías respiratorias por virus de la influenza porcina.
La Organización Mundial de la Salud ha declarado que en caso de ser necesario enviaría dosis de oseltamivir a México para contener la epidemia.
Apr 272009
Los antivirales utilizados para combatir al virus de la influenza estacional se dividen en 2 clases:
Adamantes, como la amantidina y la rimantidina
Inhibidores de la neuroaminidasa, como el oseltamivir y el zanamivir
Para que el antiviral pueda atacar a al virus es necesario tener la conformación química para evitar que se replique, al mismo tiempo que el virus debe ser sensible al antiviral. La sensibilidad al antiviral significa que el virus no tiene forma de protegerse ante el medicamento.
Cuando los medicamentos no se recetan adecuadamente, sucede en el caso de la automedicación, principalmente, es decir por menos días de los indicados o en enfermedades que no lo requieren, entonces los virus van conociendo al medicamento, aprenden cómo funciona y añaden esa información a sus genes, permitiéndo a las siguientes generaciones de virus poder evitar que el medicamento los ataque, generando resistencia.
El Centro de Control de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos ha determinado lo siguiente, de acuerdo a los estudios realizados al virus de la influenza porcina identificada en humanos.
Es resistente a la amantidina y rimantidina
Es sensible al oseltamivir y zanamivir, por lo que recomienda su uso.
El gobierno mexicano cuenta con más de 1 millón de dosis de oseltamivir, por lo que existen las dosis necesarias para atender a los pacientes con sospecha de infección de vías respiratorias por virus de la influenza porcina.
La Organización Mundial de la Salud ha declarado que en caso de ser necesario enviaría dosis de oseltamivir a México para contener la epidemia.
lunes, 27 de abril de 2009
E R O T I S M O
Erotismo es una palabra formada a partir del griego érōs con que se designaba al amor apasionado unido con el deseo sensual Tal sentimiento fue personificado en una deidad:Eros(Téngase en cuenta que en griego moderno la palabra erotas alude al amor romántico).
En castellano y otros idiomas modernos el término «erotismo» connota y denota a todo lo relacionado con la sexualidad y no simplemente con el acto sexual físico sino también todas sus proyecciones. De este modo el erotismo puede observarse en combinación con la libido, término más usado por el psicoanálisis de tipo freudiano.
El erotismo trata de todo aquello que emana de nuestra zona libídica y está relacionado con el sexo y con el amor erótico vis-à-vis el amor cáritas. El adjetivo erótico nos indica que el tema a tratar está relacionado con el sexo dependiendo del sustantivo al que califica. Tenemos, por ejemplo, la pintura erótica o la moda erótica.
.
En las religiones y sistemas de creencias siempre está presente el erotismo, aunque se lo puede encontrar en dos facetas aparentemente muy opuestas: por ejemplo en el cristianismo católico los textos místicos de san Juan de la Cruz y Las Moradas de santa Teresa de Ávila poseen una retórica llena de un sublimado erotismo dirigido a la deidad, mientras que en otras religiones (como las de los fenicios, mesopotámicos etc.) existía una prostitución sagrada que llegó a la Grecia clásica, en la Roma Antigua se hace notorio el contraste entre la "lujuria" con abundante arte erótico o, más que entre los griegos, directamente pornográfico y la severa castidad y virginidad impuesta a las vestales. Tales antinomias dentro de un mismo sistema religioso se evidencian asimismo en el hinduismo donde existen movimientos promotores de las más rigurosas ascesis opuestas a lo libidinoso junto a exaltaciones de la sexualidad como ocurre con el conocido texto del Kama Sutra o las imágenes de templos como los de Suria y Khajuraho.
La palabra más usada comúnmente y procedente del inglés es "sexy" que vendría a reflejar el interés erótico de una persona o de un objeto.
En el mundo de los objetos, el erotismo puede confundirse con el fetichismo que es la derivación, hacia objetos o partes del cuerpo, de la libido; de tal manera que la vista o una simple imagen real o mental de esa parte del cuerpo provoque en el fetichista un deseo sexual.
Del erotismo se consiguen libros enteros dedicados a explicar técnicas y cómo ponerlas en práctica. Un exponente muy divulgado del erotismo literario es el Marqués de Sade que en su época fue catalogado como depravado por ejercer el libertinaje de manera pública y por acompañar el tema de las relaciones sexuales con fuertes dosis de violencia.
Una percepción más intelectual del erotismo lleva la cuestión a ámbitos en los cuales se supone una ausencia del mismo, por ejemplo la obra escultórica realizada por Bernini: el Éxtasis de Santa Teresa representa al arrobamiento místico con la expresión de una mujer en estado de éxtasis físico.
El erotismo es un dispositivo complejo (ya que abarca diversos componentes de lo subjetivo y lo social y desde la bioquímica hasta el arte) que genera atracción sexual y que puede ser canalizado adecuadamente para lograr completa satisfacción de las personas si no afecta de un modo concreto negativamente a otras.
En castellano y otros idiomas modernos el término «erotismo» connota y denota a todo lo relacionado con la sexualidad y no simplemente con el acto sexual físico sino también todas sus proyecciones. De este modo el erotismo puede observarse en combinación con la libido, término más usado por el psicoanálisis de tipo freudiano.
El erotismo trata de todo aquello que emana de nuestra zona libídica y está relacionado con el sexo y con el amor erótico vis-à-vis el amor cáritas. El adjetivo erótico nos indica que el tema a tratar está relacionado con el sexo dependiendo del sustantivo al que califica. Tenemos, por ejemplo, la pintura erótica o la moda erótica.
.
En las religiones y sistemas de creencias siempre está presente el erotismo, aunque se lo puede encontrar en dos facetas aparentemente muy opuestas: por ejemplo en el cristianismo católico los textos místicos de san Juan de la Cruz y Las Moradas de santa Teresa de Ávila poseen una retórica llena de un sublimado erotismo dirigido a la deidad, mientras que en otras religiones (como las de los fenicios, mesopotámicos etc.) existía una prostitución sagrada que llegó a la Grecia clásica, en la Roma Antigua se hace notorio el contraste entre la "lujuria" con abundante arte erótico o, más que entre los griegos, directamente pornográfico y la severa castidad y virginidad impuesta a las vestales. Tales antinomias dentro de un mismo sistema religioso se evidencian asimismo en el hinduismo donde existen movimientos promotores de las más rigurosas ascesis opuestas a lo libidinoso junto a exaltaciones de la sexualidad como ocurre con el conocido texto del Kama Sutra o las imágenes de templos como los de Suria y Khajuraho.
La palabra más usada comúnmente y procedente del inglés es "sexy" que vendría a reflejar el interés erótico de una persona o de un objeto.
En el mundo de los objetos, el erotismo puede confundirse con el fetichismo que es la derivación, hacia objetos o partes del cuerpo, de la libido; de tal manera que la vista o una simple imagen real o mental de esa parte del cuerpo provoque en el fetichista un deseo sexual.
Del erotismo se consiguen libros enteros dedicados a explicar técnicas y cómo ponerlas en práctica. Un exponente muy divulgado del erotismo literario es el Marqués de Sade que en su época fue catalogado como depravado por ejercer el libertinaje de manera pública y por acompañar el tema de las relaciones sexuales con fuertes dosis de violencia.
Una percepción más intelectual del erotismo lleva la cuestión a ámbitos en los cuales se supone una ausencia del mismo, por ejemplo la obra escultórica realizada por Bernini: el Éxtasis de Santa Teresa representa al arrobamiento místico con la expresión de una mujer en estado de éxtasis físico.
El erotismo es un dispositivo complejo (ya que abarca diversos componentes de lo subjetivo y lo social y desde la bioquímica hasta el arte) que genera atracción sexual y que puede ser canalizado adecuadamente para lograr completa satisfacción de las personas si no afecta de un modo concreto negativamente a otras.
domingo, 26 de abril de 2009
EL HOMBRE QUE QUIERO
El hombre que quiero es un pedazo de cielo en mis manos.
Cierro los ojos, lo imagino, lo dibujo en mi almohada.
Lo toco , lo siento, sin tocarlo y sin tenerlo.
El hombre que quiero es el que me hace reir,
es el que me comprende mas alla de una palabra...
El hombre que quiero es el que me saco del silencio,
es el que me enseño que la vida es mas de lo que pensamos
es el que me enseño que en la tierra hay angeles,
El hombre que quiero eres tu......
viernes, 24 de abril de 2009
El punto U, placentero y de facil localizacion
Aunado al punto G, científicos recomiendan explorar el punto U, que es femenino y de "placer infinito". Se lo puede encontrar muy cerca de la uretra -área de gran sensibilidad al estímulo-, entre el clítoris y el inicio de la entrada de la vagina.
Es importante es que las mujeres estén familiarizadas con su cuerpo y su anatomía, si no, lo único que pasa es que les creas una insatisfacción por el miedo a explorar y experimentar. Ellas son las primeras responsables de sus orgasmos, ya que muchos hombres sólo quieren penetrar sin pensar en la satisfacción de las mujeres
No es un punto desconocido, por lo menos no por sensibilidad, ya que algunas mujeres pueden estar familiariazadas con el punto U por medio de la masturbación. Es particular y necesita de toda la atención, por lo que una penetración no es lo ideal para estimularlo.
El punto U se suma al punto G (Grafenberg 1951) y al punto A el cual se agregó en 1996 por científicos asiaticos y en ese entonces se dijo que produciría una mayor y más prolongada lubricación, mayor excitación y múltiples orgasmos.
Esta unión de puntos sensibles en las mujeres, crean una apertura de su propia sexualidad, y por otro, son la puerta abierta a que los conozcan, los consideren parte suya, y sobre todo que sean disfrutados, ya que tienen un amplio potencial orgásmico: Es importante que investiguen, se informen y sobre todo que experimenten, pues lo que a una mujer le gusta, a otra puede disgustarle.
Es importante es que las mujeres estén familiarizadas con su cuerpo y su anatomía, si no, lo único que pasa es que les creas una insatisfacción por el miedo a explorar y experimentar. Ellas son las primeras responsables de sus orgasmos, ya que muchos hombres sólo quieren penetrar sin pensar en la satisfacción de las mujeres
No es un punto desconocido, por lo menos no por sensibilidad, ya que algunas mujeres pueden estar familiariazadas con el punto U por medio de la masturbación. Es particular y necesita de toda la atención, por lo que una penetración no es lo ideal para estimularlo.
El punto U se suma al punto G (Grafenberg 1951) y al punto A el cual se agregó en 1996 por científicos asiaticos y en ese entonces se dijo que produciría una mayor y más prolongada lubricación, mayor excitación y múltiples orgasmos.
Esta unión de puntos sensibles en las mujeres, crean una apertura de su propia sexualidad, y por otro, son la puerta abierta a que los conozcan, los consideren parte suya, y sobre todo que sean disfrutados, ya que tienen un amplio potencial orgásmico: Es importante que investiguen, se informen y sobre todo que experimenten, pues lo que a una mujer le gusta, a otra puede disgustarle.
EL PUNTO U, NETAMENTE FEMENINO
Bien amplia ha sido la divulgacion del punto G (Grafenberg, 1950) femenino y masculino,
asi como el punto A (1996),, Hoy podemos mencionar al punto U,
Se lo puede encontrar muy cerca de la uretra -área de gran sensibilidad al estímulo-, y se ubica entre el clítoris y el inicio de la entrada de la vagina.
El conocimiento sobre el punto U y la importancia de éste en la vida sexual de la pareja se debe tener en cuenta.
Lo importante es que las mujeres estén familiarizadas con su cuerpo y su anatomía, si no, lo único que pasa es que les creas una insatisfacción por el miedo a explorar y experimentar. Ellas son las primeras responsables de sus orgasmos, ya que muchos hombres sólo quieren penetrar sin pensar en la satisfacción de las mujeres
No es un punto desconocido, por lo menos no por sensibilidad, ya que algunas mujeres pueden estar familiariazadas con el punto U por medio de la masturbación. Es particular y necesita de toda la atención, por lo que una penetración no es lo ideal para estimularlo.
El punto U se suma al punto G, y al punto A, y en ese entonces se dijo que produciría una mayor y más prolongada lubricación, mayor excitación y múltiples orgasmos.
Esta unión de puntos sensibles en las mujeres, crean una apertura de su propia sexualidad, y por otro, son la puerta abierta a que los conozcan, los consideren parte suya, y sobre todo sean disfrutados, ya que tienen un amplio potencial orgásmico
Es importante que investiguen, se informen y sobre todo que experimenten, pues lo que a una mujer le gusta, a otra puede disgustarle.
asi como el punto A (1996),, Hoy podemos mencionar al punto U,
Se lo puede encontrar muy cerca de la uretra -área de gran sensibilidad al estímulo-, y se ubica entre el clítoris y el inicio de la entrada de la vagina.
El conocimiento sobre el punto U y la importancia de éste en la vida sexual de la pareja se debe tener en cuenta.
Lo importante es que las mujeres estén familiarizadas con su cuerpo y su anatomía, si no, lo único que pasa es que les creas una insatisfacción por el miedo a explorar y experimentar. Ellas son las primeras responsables de sus orgasmos, ya que muchos hombres sólo quieren penetrar sin pensar en la satisfacción de las mujeres
No es un punto desconocido, por lo menos no por sensibilidad, ya que algunas mujeres pueden estar familiariazadas con el punto U por medio de la masturbación. Es particular y necesita de toda la atención, por lo que una penetración no es lo ideal para estimularlo.
El punto U se suma al punto G, y al punto A, y en ese entonces se dijo que produciría una mayor y más prolongada lubricación, mayor excitación y múltiples orgasmos.
Esta unión de puntos sensibles en las mujeres, crean una apertura de su propia sexualidad, y por otro, son la puerta abierta a que los conozcan, los consideren parte suya, y sobre todo sean disfrutados, ya que tienen un amplio potencial orgásmico
Es importante que investiguen, se informen y sobre todo que experimenten, pues lo que a una mujer le gusta, a otra puede disgustarle.
ACTUALIDAD DE LAS DISFUNCIONES SEXUALES FEMENINAS
Estado actual de las disfunciones sexuales femeninas:
Uno de los problemas de salud más frecuente en los seres humanos, es la disfunción sexual, sin embargo no se le ha dado la importancia que requiere, ya que no genera rubros adicionales para la inversión en salud, por desconocimiento de las implicaciones en la calidad de vida de las personas. Probablemente por la misma razón no existen estudios de disfunciones sexuales en grandes poblaciones sino, muestras representativas de algunos países, entre ellos el realizado por Laumann y colaboradores en Estados Unidos en 1992, en 1410 hombres y 1749 mujeres de 18 a 59 años1 el cual reportó una frecuencia de disfunciones en 43% de las mujeres y en 38% de los hombres de igual edad. Berman y Goldstein, del Centro Médico Universitario de Boston, Massachusetts, basados en la Encuesta Nacional de salud y vida social, en 1999, encontraron que entre 1749 mujeres, el 43% tenía algún tipo de disfunción sexual, y que según el censo de población, 9.7 millones de mujeres entre los 50 y 74 años de edad, presentan varias disfunciones, calificando la situación como un problema grave de la calidad de vida en las mujeres.
En la Universidad de Boston, Irwin Goldstein, profesor de Urología, y padre de la Viagra, junto con otros profesionales, buscan conseguir la mejor de las metodologías científicas y farmacológicas que exploren los problemas sexuales y ayuden a buscar soluciones para ellos; en el mismo grupo, Jennifer Berman2, investiga en voluntarias sanas, los cambios fisiológicos que provoca la excitación sexual.
Goldstein lideró en Boston en 1999, una actividad con asistencia de 450 especialistas, entre sexólogos, psicólogos urólogos, ginecólogos, médicos de familia, psiquia tras, neurólogos y sociólogos, para discutir y conocer los trabajos e interrogantes alrededor de las disfunciones sexuales en las mujeres.
Feministas de prestigio en EEUU, publicaron en los Angeles Times y en el Boston Globe, artículos muy duros denunciando que lo que Goldstein y los laboratorios que lo apoyan quieren hacer, es "medicalizar la sexualidad de las mujeres", ya que cualquier medicamento que trate adecuadamente las disfunciones, será un hito para la industria farmacéutica; además anotaron que en su grupo de trabajo, faltan la antropología médica, la historia de la medicina y los estudios étnicos, que apoyen a los médicos. En el mismo evento, John Bancroft, director del Instituto Kinsey para la investigación del sexo y la reproducción, en la Universidad de Indiana, llamó la atención sobre la necesidad de entender las formas de vivir hombres y mujeres su sexualidad, como un elemento básico de todas las investigaciones.
sabemos que las características aprendidas por un buen número de mujeres, las ha llevado a tolerar o aceptar determinadas condiciones, que limitan su gratificación personal, bien sea por dificultades propias, por las de su compañero sexual, por la relación misma de pareja, o por su propia naturaleza, pues las dificultades sexuales de las mujeres, no están centradas, como pasa en los varones, en la fisiología y, consecuentemente, en los problemas del tejido eréctil o del orgasmo; las mujeres pretenden disfrutar del sexo de una manera diferente y buscan mejorar aspectos subjetivos de la relación sexual y no sólo la fisiología de la misma. Es por eso que muchas mujeres que se quejan de falta de respuesta genital de sus compañeros, lo hacen además de la ausencia de pasión, de amor, de romance y en general, de placer sensual y ninguna de estas condiciones, se obtiene con medicamentos.
En el laboratorio, que dirige la doctora Jennifer Berman, se trabaja con casos de realidad virtual y un video de gran calidad que induce un estímulo sexual y sus reacciones, entre las cuales, se miden las de la vagina y el clítoris de las participantes, con una especie de pene que contiene un eco-doppler, para detectar los cambios vasculares en el clítoris, comprobando hasta dónde la excitación sexual eleva el flujo de este órgano tan sensible de las mujeres. Un cuestionario adicional, permite reducir la subjetividad de la valoración clínica. Su estudio en 60 mujeres que se quejaban de alteración de la función sexual, mostró incrementos significativos en la respuesta a la excitación en todas las mujeres, y en especial una respuesta en menor grado en las mayores de 55 años, que no recibían terapia de reemplazo hormonal, entre las investigadas, 67% tenía pobre respuesta excitatoria, 92% trastornos del orgasmo y 67% dolor con la actividad sexual. Por lo que concluyen que aún faltan herramientas diagnósticas adecuadas y objetivas para la medición de las disfunciones en las mujeres.
Uno de los problemas de salud más frecuente en los seres humanos, es la disfunción sexual, sin embargo no se le ha dado la importancia que requiere, ya que no genera rubros adicionales para la inversión en salud, por desconocimiento de las implicaciones en la calidad de vida de las personas. Probablemente por la misma razón no existen estudios de disfunciones sexuales en grandes poblaciones sino, muestras representativas de algunos países, entre ellos el realizado por Laumann y colaboradores en Estados Unidos en 1992, en 1410 hombres y 1749 mujeres de 18 a 59 años1 el cual reportó una frecuencia de disfunciones en 43% de las mujeres y en 38% de los hombres de igual edad. Berman y Goldstein, del Centro Médico Universitario de Boston, Massachusetts, basados en la Encuesta Nacional de salud y vida social, en 1999, encontraron que entre 1749 mujeres, el 43% tenía algún tipo de disfunción sexual, y que según el censo de población, 9.7 millones de mujeres entre los 50 y 74 años de edad, presentan varias disfunciones, calificando la situación como un problema grave de la calidad de vida en las mujeres.
En la Universidad de Boston, Irwin Goldstein, profesor de Urología, y padre de la Viagra, junto con otros profesionales, buscan conseguir la mejor de las metodologías científicas y farmacológicas que exploren los problemas sexuales y ayuden a buscar soluciones para ellos; en el mismo grupo, Jennifer Berman2, investiga en voluntarias sanas, los cambios fisiológicos que provoca la excitación sexual.
Goldstein lideró en Boston en 1999, una actividad con asistencia de 450 especialistas, entre sexólogos, psicólogos urólogos, ginecólogos, médicos de familia, psiquia tras, neurólogos y sociólogos, para discutir y conocer los trabajos e interrogantes alrededor de las disfunciones sexuales en las mujeres.
Feministas de prestigio en EEUU, publicaron en los Angeles Times y en el Boston Globe, artículos muy duros denunciando que lo que Goldstein y los laboratorios que lo apoyan quieren hacer, es "medicalizar la sexualidad de las mujeres", ya que cualquier medicamento que trate adecuadamente las disfunciones, será un hito para la industria farmacéutica; además anotaron que en su grupo de trabajo, faltan la antropología médica, la historia de la medicina y los estudios étnicos, que apoyen a los médicos. En el mismo evento, John Bancroft, director del Instituto Kinsey para la investigación del sexo y la reproducción, en la Universidad de Indiana, llamó la atención sobre la necesidad de entender las formas de vivir hombres y mujeres su sexualidad, como un elemento básico de todas las investigaciones.
sabemos que las características aprendidas por un buen número de mujeres, las ha llevado a tolerar o aceptar determinadas condiciones, que limitan su gratificación personal, bien sea por dificultades propias, por las de su compañero sexual, por la relación misma de pareja, o por su propia naturaleza, pues las dificultades sexuales de las mujeres, no están centradas, como pasa en los varones, en la fisiología y, consecuentemente, en los problemas del tejido eréctil o del orgasmo; las mujeres pretenden disfrutar del sexo de una manera diferente y buscan mejorar aspectos subjetivos de la relación sexual y no sólo la fisiología de la misma. Es por eso que muchas mujeres que se quejan de falta de respuesta genital de sus compañeros, lo hacen además de la ausencia de pasión, de amor, de romance y en general, de placer sensual y ninguna de estas condiciones, se obtiene con medicamentos.
En el laboratorio, que dirige la doctora Jennifer Berman, se trabaja con casos de realidad virtual y un video de gran calidad que induce un estímulo sexual y sus reacciones, entre las cuales, se miden las de la vagina y el clítoris de las participantes, con una especie de pene que contiene un eco-doppler, para detectar los cambios vasculares en el clítoris, comprobando hasta dónde la excitación sexual eleva el flujo de este órgano tan sensible de las mujeres. Un cuestionario adicional, permite reducir la subjetividad de la valoración clínica. Su estudio en 60 mujeres que se quejaban de alteración de la función sexual, mostró incrementos significativos en la respuesta a la excitación en todas las mujeres, y en especial una respuesta en menor grado en las mayores de 55 años, que no recibían terapia de reemplazo hormonal, entre las investigadas, 67% tenía pobre respuesta excitatoria, 92% trastornos del orgasmo y 67% dolor con la actividad sexual. Por lo que concluyen que aún faltan herramientas diagnósticas adecuadas y objetivas para la medición de las disfunciones en las mujeres.
jueves, 23 de abril de 2009
HOY BREVEMENTE SOBRE ORIENTACION SEXUAL
ORIENTACION SEXUAL
La orientación sexual es la atracción sexual hacia el sexo opuesto (heterosexualidad), el mismo sexo (homosexualidad) o ambos sexos (bisexualidad). Se desconoce cómo se forma la orientación sexual en los humanos.
Es muy difícil saber por qué a una persona le gusta hacer unas cosas y no otras, o por qué se siente atraída por una persona y no por otra. No obstante, conviene no confundir la orientación sexual con la forma de comportarse sexualmente, o con la personalidad.
La orientación sexual no puede ser etiquetada como una característica exclusiva y rotunda. Aunque haya gente con una orientación claramente heterosexual u homosexual, hay también gente heterosexual u homosexual que ha tenido fantasías y/o experiencias contrarias a su orientación sexual. Tener experiencias o fantasías sexuales contrarias a la orientación sexual con la que uno no se siente identificado no debe interpretarse como algo extraño, es más bien normal.
La orientación sexual de una persona se define mediante sus fantasías sexuales. Si la mayoría de estas fantasías sexuales van dirigidas a personas del sexo contrario la persona puede identificarse como heterosexual, aunque haya tenido algunas experiencias o fantasías homosexuales
Si la mayoría de sus fantasías sexuales van dirigidas a personas del mismo sexo, entonces puede identificarse como homosexual. Y la bisexualidad sería cuando sus fantasías van dirigidas más o menos de forma equivalente a personas de ambos sexos.
La pubertad y adolescencia es una etapa delicada porque es cuando se descubre la sexualidad y su orientación. A veces algunos jóvenes se asustan cuando su orientación sexual no corresponde a la de la mayoría de sus compañeros. Pueden sentirse solos, no correspondidos y no aceptados. No siempre es así pero, si necesitas asesoramiento puedes pedirlo a:
. Amigos con la misma orientación.
. Profesionales: psicólogos, maestros, monitores, etc.
. Asociaciones para gays y lesbianas.
Atraccion
Cuando una persona experimenta sensaciones y sentimientos de agrado hacia otra persona, esa persona siente atracción. Muchas veces la gente piensa que el atractivo físico es lo más importante. Para la mayoría de la gente es más importante la personalidad, es decir, características como por ejemplo que sea sensible, agradable e inteligente, prevalecen sobre el atractivo estrictamente físico.
El atractivo físico está muy unido a la experiencia cultural. Distintas culturas pueden tener distintos estándares de atractividad física, incluso pueden ser opuestos.
Haya tantos tipos de atracciones como personas,
La orientación sexual es la atracción sexual hacia el sexo opuesto (heterosexualidad), el mismo sexo (homosexualidad) o ambos sexos (bisexualidad). Se desconoce cómo se forma la orientación sexual en los humanos.
Es muy difícil saber por qué a una persona le gusta hacer unas cosas y no otras, o por qué se siente atraída por una persona y no por otra. No obstante, conviene no confundir la orientación sexual con la forma de comportarse sexualmente, o con la personalidad.
La orientación sexual no puede ser etiquetada como una característica exclusiva y rotunda. Aunque haya gente con una orientación claramente heterosexual u homosexual, hay también gente heterosexual u homosexual que ha tenido fantasías y/o experiencias contrarias a su orientación sexual. Tener experiencias o fantasías sexuales contrarias a la orientación sexual con la que uno no se siente identificado no debe interpretarse como algo extraño, es más bien normal.
La orientación sexual de una persona se define mediante sus fantasías sexuales. Si la mayoría de estas fantasías sexuales van dirigidas a personas del sexo contrario la persona puede identificarse como heterosexual, aunque haya tenido algunas experiencias o fantasías homosexuales
Si la mayoría de sus fantasías sexuales van dirigidas a personas del mismo sexo, entonces puede identificarse como homosexual. Y la bisexualidad sería cuando sus fantasías van dirigidas más o menos de forma equivalente a personas de ambos sexos.
La pubertad y adolescencia es una etapa delicada porque es cuando se descubre la sexualidad y su orientación. A veces algunos jóvenes se asustan cuando su orientación sexual no corresponde a la de la mayoría de sus compañeros. Pueden sentirse solos, no correspondidos y no aceptados. No siempre es así pero, si necesitas asesoramiento puedes pedirlo a:
. Amigos con la misma orientación.
. Profesionales: psicólogos, maestros, monitores, etc.
. Asociaciones para gays y lesbianas.
Atraccion
Cuando una persona experimenta sensaciones y sentimientos de agrado hacia otra persona, esa persona siente atracción. Muchas veces la gente piensa que el atractivo físico es lo más importante. Para la mayoría de la gente es más importante la personalidad, es decir, características como por ejemplo que sea sensible, agradable e inteligente, prevalecen sobre el atractivo estrictamente físico.
El atractivo físico está muy unido a la experiencia cultural. Distintas culturas pueden tener distintos estándares de atractividad física, incluso pueden ser opuestos.
Haya tantos tipos de atracciones como personas,
miércoles, 22 de abril de 2009
Continuo con los temas sobre sexualidad, Sexualidad y Genitalidad
Sexualidad y genitalidad
No se pone en duda que debe hacerse todo aquello que tienda al crecimiento humano y la educación ocupa un lugar preponderante, junto a una buena alimentación y al derecho a la salud de manera igualitaria para todos los miembros de la Sociedad.
Por supuesto que todo ello unido a la libertad de poder tener en disponibilidad de la acción diaria, el ser auténtico en sus conductas y de no transformar y deformar el sentido de la libertad para conformar actos de libertinaje. Sólo debemos hacer una distincion imprescindible para diferenciar la SEXUALIDAD de la GENITALIDAD.
No son cosas similares en lo absoluto. Durante mucho tiempo se ha hablado de enfermedades de transmisión sexual, ignorando que la sexualidad lleva implícita el amor, la ternura, la responsabilidad, el cuidado del otro, en el cual el acto pasa, de ser meramente genital a ser acto sexual, pleno de goce, alegría y crecimiento. La genitalidad en absoluto se diferencia de la parte animal que tenemos como componente dentro de lo humano y sus necesidades son explicadas por el mecanicismo newtoniano, como la necesidad, ante la acumulación del deseo dentro de la máquina, ésta, para no explotar, debe evacuarse mediante la producción del orgasmo. (como si fuera una máquina de vapor).
Es sólo ese orgasmo una satisfacción instintiva mecanicista, después del cual nada es productivo, más allá de ese goce que termina en instantes, luego de lo cual, todo sigue igual, sin producir cambios de crecimiento, en nuestra área afectiva.
Por eso es importante, salvada esta diferencia, que debe tenerse en cuenta, que los educadores (padres, maestros, personas mayores, profesionales) conozcan bien estas diferencias para evitar confusiones.
Mucho tiempo atrás, a las enfermedades de transmisión genital, se las llamaba enfermedades venéreas e incluso existía en la cátedra de Dermatología un nombre diferente, cual era el de clínica dérmato sifilográfica o de enfermedades venéreas.
La genitalidad animal lleva una diferenciación, incluso pocisional en el acoplamiento de las parejas. En todas las especies animales, el acoplamiento de la pareja se hace de manera posterior y ambos integrantes de la pareja, sea esta homo u heterosexual, no se miraban en ese “vis a frontis” de la sexualidad, cuando el hombre en su evolución, alcanza dimensión humana y se mira a los ojos con su pareja.
Conocido esto, quienes educan, deben también prepararse para tal fin y evitar que los jóvenes confundan ambos términos y tiendan con su educación, a hacerles saber que la sexualidad es un hermoso acto donde la responsabilidad de los integrantes de la pareja, jamás se excluye.
De manera absolutamente diferente al proceso de interrelación de la pareja humana, todavía existen en muchos libros y se trasmite la idea de que el HIV es una enfermedad de transmisión sexual, desconociendo que se deben retirar aquellas deformaciones del lenguaje y ser coherentes con la realidad. Quien tiene relaciones sexuales cuida del otro, siente afectos, ama y sería incapaz de contagiar enfermedades.
No pasa lo mismo en las relaciones genitales donde no existen esos componentes estructurales, éticos y solo se busca el fugaz placer del orgasmo, producido por la satisfacción de deseo de poseer formas, sin cuidar del otro. Desgraciadamente, en nuestros jóvenes, vemos un retroceso en la sexualidad y un recrudecimiento de la genitalidad. De esta manera, volviendo a no tomar la sexualidad con el sentido de la culpa, disfrutando de ella, no habrá embarazos no deseados, disminuirá la cadena de las enfermedades infecto contagiosas, que ya son pandemias como el HIV, etc. Es una hermosa vacuna de bajo costo, el educar para la sexualidad responsable.
Acá no van incluidos los dogmas confesionales que temen a la sexualidad, ignorando que es un acto de amor de las parejas humanas, o la planificación para disfrutar de esa sexualidad y poder hacer una procreación responsable en el momento en que la pareja esté preparada para ese objetivo y procrear aquellos hijos que las diversas situaciones socioeconómicas, o los deseos de ambos progenitores, permitan hacer crecer a los hijos para el vuelo posterior hacia la libertad de lo que nace del amor. Jamás deberá realizarse con sentimientos de culpa la verdadera sexualidad.
No se pone en duda que debe hacerse todo aquello que tienda al crecimiento humano y la educación ocupa un lugar preponderante, junto a una buena alimentación y al derecho a la salud de manera igualitaria para todos los miembros de la Sociedad.
Por supuesto que todo ello unido a la libertad de poder tener en disponibilidad de la acción diaria, el ser auténtico en sus conductas y de no transformar y deformar el sentido de la libertad para conformar actos de libertinaje. Sólo debemos hacer una distincion imprescindible para diferenciar la SEXUALIDAD de la GENITALIDAD.
No son cosas similares en lo absoluto. Durante mucho tiempo se ha hablado de enfermedades de transmisión sexual, ignorando que la sexualidad lleva implícita el amor, la ternura, la responsabilidad, el cuidado del otro, en el cual el acto pasa, de ser meramente genital a ser acto sexual, pleno de goce, alegría y crecimiento. La genitalidad en absoluto se diferencia de la parte animal que tenemos como componente dentro de lo humano y sus necesidades son explicadas por el mecanicismo newtoniano, como la necesidad, ante la acumulación del deseo dentro de la máquina, ésta, para no explotar, debe evacuarse mediante la producción del orgasmo. (como si fuera una máquina de vapor).
Es sólo ese orgasmo una satisfacción instintiva mecanicista, después del cual nada es productivo, más allá de ese goce que termina en instantes, luego de lo cual, todo sigue igual, sin producir cambios de crecimiento, en nuestra área afectiva.
Por eso es importante, salvada esta diferencia, que debe tenerse en cuenta, que los educadores (padres, maestros, personas mayores, profesionales) conozcan bien estas diferencias para evitar confusiones.
Mucho tiempo atrás, a las enfermedades de transmisión genital, se las llamaba enfermedades venéreas e incluso existía en la cátedra de Dermatología un nombre diferente, cual era el de clínica dérmato sifilográfica o de enfermedades venéreas.
La genitalidad animal lleva una diferenciación, incluso pocisional en el acoplamiento de las parejas. En todas las especies animales, el acoplamiento de la pareja se hace de manera posterior y ambos integrantes de la pareja, sea esta homo u heterosexual, no se miraban en ese “vis a frontis” de la sexualidad, cuando el hombre en su evolución, alcanza dimensión humana y se mira a los ojos con su pareja.
Conocido esto, quienes educan, deben también prepararse para tal fin y evitar que los jóvenes confundan ambos términos y tiendan con su educación, a hacerles saber que la sexualidad es un hermoso acto donde la responsabilidad de los integrantes de la pareja, jamás se excluye.
De manera absolutamente diferente al proceso de interrelación de la pareja humana, todavía existen en muchos libros y se trasmite la idea de que el HIV es una enfermedad de transmisión sexual, desconociendo que se deben retirar aquellas deformaciones del lenguaje y ser coherentes con la realidad. Quien tiene relaciones sexuales cuida del otro, siente afectos, ama y sería incapaz de contagiar enfermedades.
No pasa lo mismo en las relaciones genitales donde no existen esos componentes estructurales, éticos y solo se busca el fugaz placer del orgasmo, producido por la satisfacción de deseo de poseer formas, sin cuidar del otro. Desgraciadamente, en nuestros jóvenes, vemos un retroceso en la sexualidad y un recrudecimiento de la genitalidad. De esta manera, volviendo a no tomar la sexualidad con el sentido de la culpa, disfrutando de ella, no habrá embarazos no deseados, disminuirá la cadena de las enfermedades infecto contagiosas, que ya son pandemias como el HIV, etc. Es una hermosa vacuna de bajo costo, el educar para la sexualidad responsable.
Acá no van incluidos los dogmas confesionales que temen a la sexualidad, ignorando que es un acto de amor de las parejas humanas, o la planificación para disfrutar de esa sexualidad y poder hacer una procreación responsable en el momento en que la pareja esté preparada para ese objetivo y procrear aquellos hijos que las diversas situaciones socioeconómicas, o los deseos de ambos progenitores, permitan hacer crecer a los hijos para el vuelo posterior hacia la libertad de lo que nace del amor. Jamás deberá realizarse con sentimientos de culpa la verdadera sexualidad.
EL HIMEN, SELLO DE VIRGINIDAD???????
EL HIMEN,
Es una delgada membrana localizada en la abertura de la vagina, que actúa como protector de ésta en la ninez y la adolescencia. Generalmente en la pubertad ya se halla semiperforada para permitir el paso de la sangre menstrual.
Su nombre deriva del dios griego del matrimonio y está unida a las más arcaicas tradiciones, como supuesto testimonio de la virginidad femenina. Su grosor y rigidez varía en cada mujer. Si permanece intacto antes de la primera penetración, es inexacto que provoque un dolor tan desmesurado como el que la literatura hace creer. Este dolor suele provocarlo los nervios del momento, que producen la contracción de los músculos vaginales impidiendo una penetración suave.
El himen ha sido desde el principio de los tiempo la "marca" que determinaba si una mujer había mantenido relaciones sexuales o no. Hoy en día se sabe que eso es falso.
¿Un himen intacto es prueba de virginidad?
Entre los mamíferos sólo la hiena y el topo comparten con la mujer una fina membrana de tejido conjuntivo que cierra parcialmente la entrada de la vagina. Su elasticidad y espesor varía de una mujer a otra, pero su perforación permite siempre el flujo de la regla.
En la mujer virgen, la también llamada membrana de la virginidad puede cubrir por completo el orificio, pero en general lo rodea como un anillo ajustado. Existe la creencia popular de que la mujer que lo conserva intacto jamás ha tenido relaciones sexuales, así como que la mejor prueba de ello es que penetración sea dificultosa, haga sangrar y cause dolor. Pues bien, resulta que una mujer puede tener una vida sexual activa y un himen intacto o, por el contrario, que una joven virgen no lo conserve.
El himen puede romperse al cabalgar, al andar en bicicleta o al realizar un ejercicio brusco por lo que su ausencia no prueba que la mujer no sea virgen. Después de todo a la hora de mantener relaciones sexuales no es eso lo verdaderamente importante.
¿Se puede romper por accidente?
Dado lo fácil que es desgarrarlo, el himen puede romperse accidentalmente. Está demostrado que los tampones distienden progresivamente el himen y acaban ensanchando el orificio. Lo mismo puede decirse de la práctica regular de la equitación, de la danza o de deportes violentos.
Pero también existe la situación opuesta. La elasticidad del himen es tal que, a veces, permanece íntegro después de varios contactos sexuales. Es más, hay casos de mujeres embarazadas con el himen intacto. Por tanto, ni los mismos médicos pueden constatar si una mujer mantuvo relaciones sexuales en el pasado, posea o no la membrana vaginal.
¿Para qué sirve esta membrana?
No se sabe. Algunos expertos sugieren que el cometido del himen no es otro que el de servir de barrera protectora contra las infecciones durante la niñez.
Pero a falta de conocido provecho biológico, el himen ha adquirido un valor simbólico que sólo ha servido para discriminar al sexo femenino. En algunas sociedades el llamado virgo se consideraba un marchamo de garantía de la honra femenina y las recién casadas estaban obligadas a demostrar en la noche de bodas su virginidad. En la actualidad, ésta ya no se considera ni un valor ni una garantía de pureza, salvo en los países musulmanes y entre ciertas etnias, como la gitana, en las que este mito está profundamente arraigado.
Es una membrana fina de tejido conjuntivo que cierra parcialmente la entrada de la vagina y la protege en la infancia de las infecciones y microorganismos externos. Con la llegada de la adolescencia, la vagina desarrolla su propia flora para autode- fenderse y el himen pierde su utilidad haciéndose con el paso del tiempo más fino y por eso puede romperse con más facilidad.
Es una delgada membrana localizada en la abertura de la vagina, que actúa como protector de ésta en la ninez y la adolescencia. Generalmente en la pubertad ya se halla semiperforada para permitir el paso de la sangre menstrual.
Su nombre deriva del dios griego del matrimonio y está unida a las más arcaicas tradiciones, como supuesto testimonio de la virginidad femenina. Su grosor y rigidez varía en cada mujer. Si permanece intacto antes de la primera penetración, es inexacto que provoque un dolor tan desmesurado como el que la literatura hace creer. Este dolor suele provocarlo los nervios del momento, que producen la contracción de los músculos vaginales impidiendo una penetración suave.
El himen ha sido desde el principio de los tiempo la "marca" que determinaba si una mujer había mantenido relaciones sexuales o no. Hoy en día se sabe que eso es falso.
¿Un himen intacto es prueba de virginidad?
Entre los mamíferos sólo la hiena y el topo comparten con la mujer una fina membrana de tejido conjuntivo que cierra parcialmente la entrada de la vagina. Su elasticidad y espesor varía de una mujer a otra, pero su perforación permite siempre el flujo de la regla.
En la mujer virgen, la también llamada membrana de la virginidad puede cubrir por completo el orificio, pero en general lo rodea como un anillo ajustado. Existe la creencia popular de que la mujer que lo conserva intacto jamás ha tenido relaciones sexuales, así como que la mejor prueba de ello es que penetración sea dificultosa, haga sangrar y cause dolor. Pues bien, resulta que una mujer puede tener una vida sexual activa y un himen intacto o, por el contrario, que una joven virgen no lo conserve.
El himen puede romperse al cabalgar, al andar en bicicleta o al realizar un ejercicio brusco por lo que su ausencia no prueba que la mujer no sea virgen. Después de todo a la hora de mantener relaciones sexuales no es eso lo verdaderamente importante.
¿Se puede romper por accidente?
Dado lo fácil que es desgarrarlo, el himen puede romperse accidentalmente. Está demostrado que los tampones distienden progresivamente el himen y acaban ensanchando el orificio. Lo mismo puede decirse de la práctica regular de la equitación, de la danza o de deportes violentos.
Pero también existe la situación opuesta. La elasticidad del himen es tal que, a veces, permanece íntegro después de varios contactos sexuales. Es más, hay casos de mujeres embarazadas con el himen intacto. Por tanto, ni los mismos médicos pueden constatar si una mujer mantuvo relaciones sexuales en el pasado, posea o no la membrana vaginal.
¿Para qué sirve esta membrana?
No se sabe. Algunos expertos sugieren que el cometido del himen no es otro que el de servir de barrera protectora contra las infecciones durante la niñez.
Pero a falta de conocido provecho biológico, el himen ha adquirido un valor simbólico que sólo ha servido para discriminar al sexo femenino. En algunas sociedades el llamado virgo se consideraba un marchamo de garantía de la honra femenina y las recién casadas estaban obligadas a demostrar en la noche de bodas su virginidad. En la actualidad, ésta ya no se considera ni un valor ni una garantía de pureza, salvo en los países musulmanes y entre ciertas etnias, como la gitana, en las que este mito está profundamente arraigado.
Es una membrana fina de tejido conjuntivo que cierra parcialmente la entrada de la vagina y la protege en la infancia de las infecciones y microorganismos externos. Con la llegada de la adolescencia, la vagina desarrolla su propia flora para autode- fenderse y el himen pierde su utilidad haciéndose con el paso del tiempo más fino y por eso puede romperse con más facilidad.
ZONAS EROGENAS FEMENINAS
El tocarse y acariciarse son actos placenteros, gratificantes, sensuales y sexuales. Desde la más tierna infancia, tocarse es crucial para el desarrollo emocional y para el correcto desarrollo de la propia imagen. En la edad adulta es importante fuente de satisfacción y comunicación. El tocarse, el acariciarse y el mimarse pueden ser actos enriquecedores y satisfactorios de comunicación sensual en sí mismo.
Algunas personas parece que sólo lo consideran apropiado cuando va a seguir el coito o algún otro acto sexual, pero el verlos en un contexto tan limitado es infravalorar esta forma de contacto erótico. De todas formas, no es un acto obligatorio, ni un requisito para expresar una sexualidad libre y tampoco debe ser algo estructurado.
Algunas partes del cuerpo, las zonas erógenas, son especialmente sensibles al tacto: tanto en un hombre como en una mujer los genitales constituyen el ejemplo más obvio; pero todas las partes pueden dar placer si se tocan con esa intención. Las formas en que las personas responden al ser tocadas en las distintas zonas son diversas, como también lo son ante los diferentes tipos de caricias.
ZONAS CON MAYOR SENSIBILIDAD DE LA MUJER
A diferencia del hombre toda la piel de la mujer es una zona erógena que responderá a roces, caricias y besos. Sin embargo, existen ciertas áreas donde la estimulación causa una excitación más intensa. Estas zonas erógenas varían en cada mujer; el hombre debe descubrir cuales son y, mientras hace el amor, estimularlas de manera suave y personal.
El rostro de una mujer tiene varias zonas eróticas que incluyen la línea de crecimiento del cabello, sienes, frente, cejas, párpados y mejillas. En general, las mujeres prefieren las caricias sutiles a que les toquen plena y directamente el rostro. Para la mayoría de ellas, la boca es una de sus zonas más erógenas y puede ser estimulada con rapidez con las yemas de los dedos y besos. Sin embargo, la estimulación de la boca de una mujer puede encender todo su cuerpo y producir un efecto directo en la excitación de sus órganos genitales.
Los lóbulos de las orejas son en extremo sensibles a la excitación y pueden ser acariciados con suavidad, pero algunas mujeres reaccionan con tanta violencia al toque de sus lóbulos que pueden llegar a tener un orgasmo a causa de una simple caricia. El cuello, en particular la parte posterior, es un área muy sensible, al igual que los costados del cuerpo. La aceptación de besos prolongados en el cuello significa que la mujer esta dispuesta a aceptar besos por todo el cuerpo. Los brazos, axilas, manos, espalda, caderas y el bajo abdomen pueden ser estimulados eróticamente por un amante atento.
El área alrededor del ombligo es muy sensible. La mayoría de las mujeres saborean las caricias realizadas con las yemas de los dedos, labios o pene a lo largo de las piernas y en particular, en el interior de los muslos.
Generalmente los pechos son erógenos en alto grado y desempeñan un papel vital en la excitación sexual. La succión, mordisqueo, lamido, golpe, y el presionarlos con suavidad originará que los pezones se pongan erectos, lo que es una cierta señal de excitación. Sin embargo, hay una gran diferencia en la reacción de diferentes mujeres al mismo estímulo, así que es importante descubrir lo que a cada una le gusta o molesta.
El área más erógena de cuerpo de la mujer es el perineo, un área de piel situada entre la vagina y el ano. Si el hombre apoya toda su mano sobre este área, con los labios exteriores de la vagina cerrados, y la presiona con vigor o la masajea, puede excitar con rapidez a una mujer debido a la densa red de terminaciones nerviosas que confluyen en esa zona.
Tanto los labios exteriores como los labios interiores del área perineal también son en extremo ricos en terminaciones nerviosas y constituyen una gran zona erógena en todas las mujeres experimentadas sexualmente. Sin embargo, los labios interiores son mucho más sensibles, en especial a lo largo de la superficie interior, en la hendidura de la vulva. La mujer experimentará una gran excitación si su compañero presiona con ambos labios y masajea con firmeza las partes sensibles de la vulva.
El clítoris es la parte sexual más sensible de la mujer y la más fácil de estimular si el hombre aprende a hacerlo con suavidad, destreza y sin precipitación, si se utilizan los dedos deben estar bien lubricados, con secreción vaginal o saliva para minimizar la irritación. Para provocar sensaciones más satisfactorias en todo el área del clítoris, hay que utilizar toda la mano, la palma o el reverso de la mano, todos los dedos y no solo uno o dos, existen dos tipos principales de movimiento, que son el circular y el ondulatorio. Para el movimiento circular se apoya la mano sobre el área del clítoris, y se presiona suavemente con la palma o los dedos haciendo movimientos suaves en forma circular. Se dirige la mano hacia arriba a fin de que el talón de la misma se coloque justo sobre el clítoris en la parte superior de la vulva, permitiendo que descanse parcialmente en el hueso púbico por el otro extremo, con el que se puede presionar con firmeza al friccionar. Para los movimientos vibratorios, se coloca la mano sobre el área púbica y se hace vibrar con rapidez, tratando de tocar el clítoris con los dedos. Luego se puede poner un dedo a cada lado de los labios vaginales haciéndolos vibrar a continuación de lado a lado. Muchas mujeres también gozan al ser penetradas por un dedo, a la vez que su clítoris recibe estimulación, es importante asegurarse de que las uñas están cortadas y limadas antes de introducir un dedo en la vagina, los demás dedos se pueden mantener doblados hacia adelante a fin de que los nudillos continúen presionando contar el clítoris.
La estimulación del clítoris con el extremo del pene erecto es una sensación en particular placentera para muchas mujeres, ya que la mayoría piensa que la presión indirecta es más agradable y estimulante.
Como la boca, la entrada de la vagina es rica en terminaciones nerviosas y reacciona con intensidad a toda clase de caricias, siendo la última la del glande del pene. Las caricias con los labios y la lengua de un hombre allí, puede llevar al éxtasis a algunas mujeres.
Las nalgas son otras zonas erógenas con muchas terminaciones nerviosas que pueden ser estimuladas con facilidad por medio de palmadas o fricciones.
PREDISPOSICIÓN
Una de las razones por las que las caricias resultan tan poderosas y son gozadas tanto por las mujeres es que las excitan y relajan, preparándolas para el coito. Para las mujeres, el coito solo es bienvenido cuando se siente dispuesta y han tenido suficiente estimulación para que la vagina se lubrique y dilate a fin de recibir el pene. Sin la oportunidad de elevar el nivel de hormonas sexuales a través del beso y, sobre todo, las caricias, el coito puede ser muy incómodo para ella.
La mayoría de los hombre subestiman cuanto tiempo lleva este proceso, ya que sus propias erecciones se dan con mucha mayor rapidez.
Los besos mezclados con las caricias, deberían repartirse por todo el cuerpo de la mujer. La mayoría prefiere recibir las caricias iniciales en otras zonas, no en los pechos y genitales. Pero una vez que comienzan a excitarse, en realidad gozan con esos estímulos. Sin embargo, los pechos necesitan ser manipulados con más delicadeza hasta que ella esté un poco más excitada; luego le serán placenteros los besos, la succión y ser tocada.
A la mayoría les gusta que se les acaricien y presionen las nalgas, así como recibir algunas palmadas suaves. Sólo cuando una mujer se ha excitado lo suficiente desea que su pareja acaricie sus genitales. El gusto de las mujeres no es universal, pero la mayoría prefiere que las caricias genitales sean suaves y que los movimientos adquieran fuerza y vigor solo cuando están a punto de alcanzar el orgasmo.
Algunas personas parece que sólo lo consideran apropiado cuando va a seguir el coito o algún otro acto sexual, pero el verlos en un contexto tan limitado es infravalorar esta forma de contacto erótico. De todas formas, no es un acto obligatorio, ni un requisito para expresar una sexualidad libre y tampoco debe ser algo estructurado.
Algunas partes del cuerpo, las zonas erógenas, son especialmente sensibles al tacto: tanto en un hombre como en una mujer los genitales constituyen el ejemplo más obvio; pero todas las partes pueden dar placer si se tocan con esa intención. Las formas en que las personas responden al ser tocadas en las distintas zonas son diversas, como también lo son ante los diferentes tipos de caricias.
ZONAS CON MAYOR SENSIBILIDAD DE LA MUJER
A diferencia del hombre toda la piel de la mujer es una zona erógena que responderá a roces, caricias y besos. Sin embargo, existen ciertas áreas donde la estimulación causa una excitación más intensa. Estas zonas erógenas varían en cada mujer; el hombre debe descubrir cuales son y, mientras hace el amor, estimularlas de manera suave y personal.
El rostro de una mujer tiene varias zonas eróticas que incluyen la línea de crecimiento del cabello, sienes, frente, cejas, párpados y mejillas. En general, las mujeres prefieren las caricias sutiles a que les toquen plena y directamente el rostro. Para la mayoría de ellas, la boca es una de sus zonas más erógenas y puede ser estimulada con rapidez con las yemas de los dedos y besos. Sin embargo, la estimulación de la boca de una mujer puede encender todo su cuerpo y producir un efecto directo en la excitación de sus órganos genitales.
Los lóbulos de las orejas son en extremo sensibles a la excitación y pueden ser acariciados con suavidad, pero algunas mujeres reaccionan con tanta violencia al toque de sus lóbulos que pueden llegar a tener un orgasmo a causa de una simple caricia. El cuello, en particular la parte posterior, es un área muy sensible, al igual que los costados del cuerpo. La aceptación de besos prolongados en el cuello significa que la mujer esta dispuesta a aceptar besos por todo el cuerpo. Los brazos, axilas, manos, espalda, caderas y el bajo abdomen pueden ser estimulados eróticamente por un amante atento.
El área alrededor del ombligo es muy sensible. La mayoría de las mujeres saborean las caricias realizadas con las yemas de los dedos, labios o pene a lo largo de las piernas y en particular, en el interior de los muslos.
Generalmente los pechos son erógenos en alto grado y desempeñan un papel vital en la excitación sexual. La succión, mordisqueo, lamido, golpe, y el presionarlos con suavidad originará que los pezones se pongan erectos, lo que es una cierta señal de excitación. Sin embargo, hay una gran diferencia en la reacción de diferentes mujeres al mismo estímulo, así que es importante descubrir lo que a cada una le gusta o molesta.
El área más erógena de cuerpo de la mujer es el perineo, un área de piel situada entre la vagina y el ano. Si el hombre apoya toda su mano sobre este área, con los labios exteriores de la vagina cerrados, y la presiona con vigor o la masajea, puede excitar con rapidez a una mujer debido a la densa red de terminaciones nerviosas que confluyen en esa zona.
Tanto los labios exteriores como los labios interiores del área perineal también son en extremo ricos en terminaciones nerviosas y constituyen una gran zona erógena en todas las mujeres experimentadas sexualmente. Sin embargo, los labios interiores son mucho más sensibles, en especial a lo largo de la superficie interior, en la hendidura de la vulva. La mujer experimentará una gran excitación si su compañero presiona con ambos labios y masajea con firmeza las partes sensibles de la vulva.
El clítoris es la parte sexual más sensible de la mujer y la más fácil de estimular si el hombre aprende a hacerlo con suavidad, destreza y sin precipitación, si se utilizan los dedos deben estar bien lubricados, con secreción vaginal o saliva para minimizar la irritación. Para provocar sensaciones más satisfactorias en todo el área del clítoris, hay que utilizar toda la mano, la palma o el reverso de la mano, todos los dedos y no solo uno o dos, existen dos tipos principales de movimiento, que son el circular y el ondulatorio. Para el movimiento circular se apoya la mano sobre el área del clítoris, y se presiona suavemente con la palma o los dedos haciendo movimientos suaves en forma circular. Se dirige la mano hacia arriba a fin de que el talón de la misma se coloque justo sobre el clítoris en la parte superior de la vulva, permitiendo que descanse parcialmente en el hueso púbico por el otro extremo, con el que se puede presionar con firmeza al friccionar. Para los movimientos vibratorios, se coloca la mano sobre el área púbica y se hace vibrar con rapidez, tratando de tocar el clítoris con los dedos. Luego se puede poner un dedo a cada lado de los labios vaginales haciéndolos vibrar a continuación de lado a lado. Muchas mujeres también gozan al ser penetradas por un dedo, a la vez que su clítoris recibe estimulación, es importante asegurarse de que las uñas están cortadas y limadas antes de introducir un dedo en la vagina, los demás dedos se pueden mantener doblados hacia adelante a fin de que los nudillos continúen presionando contar el clítoris.
La estimulación del clítoris con el extremo del pene erecto es una sensación en particular placentera para muchas mujeres, ya que la mayoría piensa que la presión indirecta es más agradable y estimulante.
Como la boca, la entrada de la vagina es rica en terminaciones nerviosas y reacciona con intensidad a toda clase de caricias, siendo la última la del glande del pene. Las caricias con los labios y la lengua de un hombre allí, puede llevar al éxtasis a algunas mujeres.
Las nalgas son otras zonas erógenas con muchas terminaciones nerviosas que pueden ser estimuladas con facilidad por medio de palmadas o fricciones.
PREDISPOSICIÓN
Una de las razones por las que las caricias resultan tan poderosas y son gozadas tanto por las mujeres es que las excitan y relajan, preparándolas para el coito. Para las mujeres, el coito solo es bienvenido cuando se siente dispuesta y han tenido suficiente estimulación para que la vagina se lubrique y dilate a fin de recibir el pene. Sin la oportunidad de elevar el nivel de hormonas sexuales a través del beso y, sobre todo, las caricias, el coito puede ser muy incómodo para ella.
La mayoría de los hombre subestiman cuanto tiempo lleva este proceso, ya que sus propias erecciones se dan con mucha mayor rapidez.
Los besos mezclados con las caricias, deberían repartirse por todo el cuerpo de la mujer. La mayoría prefiere recibir las caricias iniciales en otras zonas, no en los pechos y genitales. Pero una vez que comienzan a excitarse, en realidad gozan con esos estímulos. Sin embargo, los pechos necesitan ser manipulados con más delicadeza hasta que ella esté un poco más excitada; luego le serán placenteros los besos, la succión y ser tocada.
A la mayoría les gusta que se les acaricien y presionen las nalgas, así como recibir algunas palmadas suaves. Sólo cuando una mujer se ha excitado lo suficiente desea que su pareja acaricie sus genitales. El gusto de las mujeres no es universal, pero la mayoría prefiere que las caricias genitales sean suaves y que los movimientos adquieran fuerza y vigor solo cuando están a punto de alcanzar el orgasmo.
Algunas cuestiones sobre sexualidad
Quiero a traves de esta via, dar a conocer una serie de temas de interes para todos,,,, pero especialmente para aquellas personas jovenes necesitadas de la lectura sobre temas de sexualidad, tanto femenina como masculina, y tambien para aquellos adultos que desconocen muchas de las etapas sexuales del ser humano, asi como para
aquellos que han visto siempre este tema como algo prohibido..
aquellos que han visto siempre este tema como algo prohibido..
martes, 21 de abril de 2009
Disfunciones Sexuales Femeninas
Disfunciones sexuales femeninas
Se pueden clasificar en: - Trastorno del deseo: deseo sexual hipoactivo, trastornos por aversión al sexo, etc. - Trastornos de la excitación: trastornos de excitación en la mujer. - Trastornos del orgasmo: anorgasmia femenina. - Trastornos sexuales por dolor: disparemia femenina, vaginismo. - Disfunciones sexuales debidas a enfermedades médicas o producidas por medicamentos, drogas.
Anorgasmia
La anorgasmia en la mujer es un bloqueo del orgasmo aunque no de la excitación. Al igual que en el hombre, tiene su origen en factores psicológicos, sólo en un 5% de los casos se debe a causas orgánicas. Las razones psicológicas más comunes para la inhibición del orgasmo son: el antecedente de una experiencia sexual traumática, problemas de educación sexual, problemas de concentración, angustia, etc.
Dispareunia
La dispareunia es un coito doloroso que puede darse en el mismo acto o después. Puede manifestarse como una irritación vaiginal o como dolor profundo. Las razones principales pueden ser: infecciones, enfermedades genito urinarias, rechazo a los materiales de los anticonceptivos de barrera como diafragma, DIU, prevervativo, espermicidas, etc. También se puede producir por cuestines psicológicas, como falta de excitación, tensión, por componentes psicosomáticos, etc.
Anafrodisia
La anafrodisa o deseo sexual inhibido es la ausencia de deseo sexual que provoca una disminución de la frecuencia de las relaciones. Las causas suelen ser de origen psicológico como negación al placer, miedo al rechazo, dificultades para manifestar los deseos sexuales, etc.
Se pueden clasificar en: - Trastorno del deseo: deseo sexual hipoactivo, trastornos por aversión al sexo, etc. - Trastornos de la excitación: trastornos de excitación en la mujer. - Trastornos del orgasmo: anorgasmia femenina. - Trastornos sexuales por dolor: disparemia femenina, vaginismo. - Disfunciones sexuales debidas a enfermedades médicas o producidas por medicamentos, drogas.
Anorgasmia
La anorgasmia en la mujer es un bloqueo del orgasmo aunque no de la excitación. Al igual que en el hombre, tiene su origen en factores psicológicos, sólo en un 5% de los casos se debe a causas orgánicas. Las razones psicológicas más comunes para la inhibición del orgasmo son: el antecedente de una experiencia sexual traumática, problemas de educación sexual, problemas de concentración, angustia, etc.
Dispareunia
La dispareunia es un coito doloroso que puede darse en el mismo acto o después. Puede manifestarse como una irritación vaiginal o como dolor profundo. Las razones principales pueden ser: infecciones, enfermedades genito urinarias, rechazo a los materiales de los anticonceptivos de barrera como diafragma, DIU, prevervativo, espermicidas, etc. También se puede producir por cuestines psicológicas, como falta de excitación, tensión, por componentes psicosomáticos, etc.
Anafrodisia
La anafrodisa o deseo sexual inhibido es la ausencia de deseo sexual que provoca una disminución de la frecuencia de las relaciones. Las causas suelen ser de origen psicológico como negación al placer, miedo al rechazo, dificultades para manifestar los deseos sexuales, etc.
Conducta sexual femenina
Al igual que en el caso del hombre, la conducta sexual de la mujer ha recibido la influencia de la sociedad, de la cultura y de la religión. Por ello el concepto y la interpretación de la sexualidad femenina ha evolucionado a lo largo de la historia y ha determinado en buena medida el comportamiento sexual de la mujer y en general todos sus planteamientos en materia sexual.
1.- LOS CONDICIONAMIENTOS SOCIALES
Con la finalidad de mantener el orden social y el dominio sobre las gentes, numerosas religiones y estados han mantenido durante siglos unos estrictos principios morales que suponían la represión de los instintos y la inadmisión de un sinfín de conductas sexuales por considerarse contrarias a los valores establecidos.
En el caso de la mujer, esta represión ha sido casi siempre más intensa, pues carecía de la libertad sexual de que gozaba el varón, y era cruelmente marginada y castigada si no cumplía las normas socialmente correctas en materia sexual. A menudo su función se limitaba a complacer al varón y a la crianza de los hijos.
Pero con el paso del tiempo, y especialmente en este siglo en Occidente, se ha producido una radical transformación de estos planteamientos; a partir de la década de los 60 y la denominada revolución sexual, la sexualidad humana adquirió un nuevo significado y se aceptó como un instinto natural que debía ser aceptado en todas sus dimensiones y contemplado desde una perspectiva igualitaria entre hombre y mujer.
Los descubrimientos científicos, la incorporación de la mujer al mundo laboral y el desarrollo de métodos anticonceptivos fiables fueron factores determinantes en este cambio de mentalidad.
Las nuevas concepciones sobre sexualidad permitieron a la mujer introducir cambios en su conducta sexual, tales como participar activamente en la unión sexual, tomar la iniciativa , probar nuevas técnicas para dar y obtener mayor placer y expresar libremente sus verdaderos sentimientos y deseos.
Por otro lado, desde la Prehistoria la mujer ha centrado su actividad y desarrollo personal en el plano de las emociones y de los sentimientos, principalmente a causa de su papel de madre, mientras que el hombre debía ocuparse fundamentalmente del desarrollo de sus facultades físicas, puesto que debía afrontar el cuidado y la defensa de la familia en difíciles condiciones de subsistencia.
Ello ha contribuido a que la mujer tienda a considerar el acto sexual como una muestra de ternura, de seguridad y de aceptación de su integridad personal, dotándole así de una carga emocional más intensa que el hombre, cuya sexualidad es más agresiva y en ocasiones no se encuentra tan vinculada a los sentimientos. Pero no hay que olvidar que estos planteamientos son consideraciones generales que sin duda pueden variar en cada persona y en cada pareja.
La sociedad continúa ejerciendo su influencia sobre la conducta sexual de hombres y mujeres, y aunque se ha conseguido eliminar falsos mitos y tabúes que rodeaban el acto sexual, todavía es necesaria una mayor concienciación para tratar libremente todos los aspectos de la sexualidad, sin culpabilidad, vergüenza o pudor.
2.- EL ASPECTO FÍSICO
Tener una imagen positiva del propio cuerpo es fundamental para la autoestima de las personas y para que sus relaciones con los demás transcurran con normalidad, sin complejos ni frustraciones. Sin embargo, nos encontramos en una sociedad en la que se atribuye una importancia desmedida a la apariencia corporal, que es considerada como factor clave del éxito; los medios de comunicación difunden constantemente imágenes de cuerpos esculturales, extremadamente delgados y estilizados.
Cada época tiende a establecer unos cánones de belleza determinados, y actualmente parece ser que triunfa un arquetipo de mujer alta, esbelta y con pechos grandes, lo que es poco frecuente porque las mujeres no tienden a acumular tejido graso en las mamas, sino en otras partes del cuerpo como los muslos o en torno a las caderas.
Entonces, del mismo modo en que la preocupación de los hombres por su aspecto físico se suele centrar en el tamaño del pene, las mujeres se inquietan por el tamaño de sus pechos. A menudo piensan que los tienen demasiado pequeños o demasiado grandes, muy juntos o muy separados, asimétricos o con una forma no atractiva, etc.
La mayoría de las mujeres que tiene pechos pequeños cree que para los hombres es muy importante que tengan pechos grandes, pero las investigaciones han demostrado que sólo la mitad de los hombres considera los pechos como una de las partes más deseables del cuerpo femenino, y muchos de ellos afirman preferir los pechos pequeños.
Por otro lado, las cremas y lociones que prometen un aumento del pecho generalmente son un fraude, pues nunca modifican la morfología de los senos ni su volumen, y a menudo lo único que hacen es tonificar la piel, e incluso en ocasiones pueden llegar a ser nocivos. Tampoco el ejercicio puede incrementar la cantidad de tejido glandular de los pechos: puede fortalecer y afirmar los músculos pectorales y aumentar ligeramente el contorno del busto, pero no el tamaño de los pechos en sí.
Por el momento, el único método que realmente ha dado resultado es la mamoplastia de aumento, intervención quirúrgica que consiste en insertar una prótesis entre la glándula mamaria y el músculo pectoral. Hay tres tipos:
- La prótesis rellenada con gel de silicona. Esta operación no tiene por qué interferir en la posibilidad de amamantar ni afectar a la sensibilidad del pezón, pero entraña algunos posibles efectos negativos como una excesiva cicatrización, infecciones o una sensación tirante en el pecho. Además conlleva todos los riesgos de cualquier cirugía realizada con anestesia general. También es conveniente recordar que recientemente algunos expertos han desaconsejado este método, por los efectos secundarios que podría provocar a largo plazo; actualmente se están realizando diversas investigaciones para averiguarlos y para conocer hasta qué punto existe conexión entre los implantes de silicona y algunas enfermedades. Asimismo, se están llevando a cabo estudios para determinar qué otros implantes pueden ser efectivos.
- La prótesis de silicona envuelta en una delgada película de poliuretano. Son más caras y presentan menos problemas de cicatrización, pero las mujeres delgadas con una piel fina pueden experimentar una deformación del seno al separar o elevar el brazo, de forma que se aprecia la existencia de la prótesis.
-La prótesis hinchable, consistente en un pequeño globo hemisférico que se rellena con suero fisiológico. En ocasiones la prótesis se deshincha y deja escapar el suero, lo que hace necesaria una nueva intervención.
En cualquier caso, la decisión de aumentar el pecho mediante la cirugía debe ser meditada con detenimiento, siendo consciente de los beneficios y de los riesgos que puede conllevar. Asimismo, se recomienda consultar a varios especialistas para contar con suficiente información y conocer diferentes opiniones en relación al caso particular.
Las mujeres que tienen los pechos demasiado grandes y ello les cause lesiones de columna o les resulte doloroso o molesto, pueden optar por la cirugía de reducción, consistente en la extracción de parte del tejido adiposo y glandular. Aunque esta operación es algo más complicada que la efectuada para el aumento del pecho y deja cicatrices visibles, si es necesaria, resultará beneficiosa.
La forma del pecho y de los pezones varía mucho de unas mujeres a otras, y con frecuencia no son iguales entre sí: la forma o el tamaño de un pecho o de un pezón pueden ser diferentes a la del otro, pero se trata de algo normal que afecta a muchas mujeres y que no tiene mayor importancia.
3.- LA PRIMERA EXPERIENCIA SEXUAL
La palabra virgen designa a la persona que no ha mantenido relaciones sexuales. Aunque ahora su uso es genérico para ambos sexos, lo cierto es que se emplea especialmente al referirse a la mujer, puesto que se relaciona con la presencia del himen, una membrana fina y elástica que cruza la vagina cerca de la entrada de la misma.
Durante siglos y todavía actualmente en algunas culturas, se exige a la mujer ser virgen al contraer matrimonio, y la prueba de ello la constituye el sangrado por la rotura del himen durante la primera relación sexual. Pero se ha comprobado que la elasticidad del himen puede dar lugar a que éste quede intacto después de varios contactos sexuales, y por otro lado, la ausencia del mismo no supone que se haya producido una relación sexual, puesto que la práctica de algunos deportes puede llegar a romperlo, o éste puede ir desapareciendo de forma natural, sin necesidad de que previamente se haya realizado una penetración. Además, salvo en casos excepcionales, presenta unas perforaciones que permiten la salida al exterior del flujo menstrual. Incluso después del nacimiento de un niño, pueden quedar restos del himen en forma de flecos irregulares en la entrada de la vagina.
Aunque la sociedad occidental tiende progresivamente a aceptar las relaciones sexuales prematrimoniales, la primera experiencia sexual de la mujer suele tener un significado más complejo a nivel personal y social que en el caso del hombre. Muchas jóvenes la aceptan como un paso más en su desarrollo y realización personal, y aunque en la mayoría de los casos el primer compañero sexual no será el definitivo, la relación sexual contribuye generalmente a reforzar los vínculos sentimentales de la pareja en ese momento.
Pero para otras jóvenes el concepto de virginidad sigue teniendo mucha importancia, y a ello suelen unírsele ciertos temores como el posible dolor en la primera relación sexual, vergüenza por no saber qué hacer en esos momentos, sentimientos de culpabilidad, miedo a embarazos no deseados y a las enfermedades de transmisión sexual. Una adecuada educación sexual puede contribuir a eliminar estos temores y ayudar a las jóvenes a aceptar su sexualidad naturalmente y con madurez. Además es necesario que la pareja reflexione y ambos estén plenamente convencidos de que desean realizar el acto sexual.
Por otro lado, muchos expertos recomiendan las relaciones sexuales durante la juventud y especialmente de forma previa al matrimonio, para adquirir experiencia en materia sexual y para prevenir posibles incompatibilidades, desajustes o tensiones que podrían debilitar posteriormente la relación.
4.- LA MASTURBACIÓN
La masturbación es una actividad sexual que consiste en estimular los propios órganos genitales con la finalidad de obtener placer.
Algunas personas comienzan a practicarla en la infancia, pero es más frecuente en la adolescencia, y en muchas ocasiones también se realiza durante la edad adulta. Recientes estudios han demostrado que entre el 90 y el 95% de los chicos y el 63% de las chicas adolescentes se masturba con regularidad, y con menos sentimientos de culpabilidad que en épocas anteriores.
Durante décadas la masturbación ha sido considerada contraria a la moral y causante de muchos males, pero los estudios científicos y una mayor educación sexual han contribuido a desterrar este mito y a adoptar una nueva perspectiva de esta actividad, que resulta beneficiosa para el aprendizaje sexual y para satisfacer los deseos sexuales, aunque no debe entenderse como sustitutiva del coito.
Las investigaciones llevadas a cabo por Kinsey pusieron de manifiesto que aquellas mujeres que habían practicado la masturbación tenían muchas más probabilidades de alcanzar el orgasmo durante el primer año de relaciones sexuales que aquellas que desconocían la masturbación.
Asimismo, Masters y Johnson indicaron que la autoestimulación de los órganos genitales puede suavizar los dolores lumbares que a veces acompañan a la menstruación y provocar un aumento del flujo menstrual.
Se calcula que las jóvenes se masturban entre una y 20 veces al mes, pero la frecuencia puede variar en cada persona, ya que se depende de numerosos factores.
La masturbación no entraña ningún riesgo para la salud física o mental de la persona que la practica, pero se considera un trastorno cuando se recurre a ella con demasiada frecuencia y de forma compulsiva para evitar afrontar problemas de cualquier índole, es decir, cuando se establece como vía de escape ante las dificultades.
En condiciones normales, los padres no deben recriminar esta práctica ni reprender a sus hijos por llevarla a cabo, sino aconsejarles en todo aquello que sea necesario para que desarrollen una vida sexual satisfactoria.
5.- LA FANTASÍA SEXUAL
La fantasía sexual es una ensoñación erótica que proporciona excitación sexual a la persona que la imagina.
La conducta sexual del hombre presenta una mayor tendencia que la de la mujer a la utilización de estos estímulos imaginarios durante la masturbación o el coito. Sin embargo, son muchas las mujeres que tienen fantasías sexuales, y sus argumentos coinciden en su mayoría con los de los hombres. Los más frecuentes son:
- figurarse tener relaciones sexuales con un hombre diferente al marido o compañero habitual
- imaginar ser objeto de una violación, llevada a cabo por uno o varios hombres
- pensar en actividades homosexuales con otra mujer
- evocar contactos sexuales anteriores
- fantasías violentas, en las que se establece una relación sádica o masoquista; la mujer desempeña el papel de dominadora ante un hombre sumiso que ha de complacerla, o bien es ella la que debe satisfacer todos los deseos de un hombre autoritario.
Otros temas que aparecen en las fantasías sexuales de hombres y mujeres son el incesto, la prostitución, relaciones sexuales con personas muy jóvenes o de otras razas, etc.
La mayoría de las fantasías gira en torno a situaciones o actividades sexuales que el individuo nunca ha experimentado, y que generalmente no tiene la intención de llevar a cabo en la realidad. Se trata de meras ensoñaciones que resultan positivas e inofensivas, a menos que interfieran en la conducta habitual del individuo o que sean su única fuente de estimulación sexual.
1.- LOS CONDICIONAMIENTOS SOCIALES
Con la finalidad de mantener el orden social y el dominio sobre las gentes, numerosas religiones y estados han mantenido durante siglos unos estrictos principios morales que suponían la represión de los instintos y la inadmisión de un sinfín de conductas sexuales por considerarse contrarias a los valores establecidos.
En el caso de la mujer, esta represión ha sido casi siempre más intensa, pues carecía de la libertad sexual de que gozaba el varón, y era cruelmente marginada y castigada si no cumplía las normas socialmente correctas en materia sexual. A menudo su función se limitaba a complacer al varón y a la crianza de los hijos.
Pero con el paso del tiempo, y especialmente en este siglo en Occidente, se ha producido una radical transformación de estos planteamientos; a partir de la década de los 60 y la denominada revolución sexual, la sexualidad humana adquirió un nuevo significado y se aceptó como un instinto natural que debía ser aceptado en todas sus dimensiones y contemplado desde una perspectiva igualitaria entre hombre y mujer.
Los descubrimientos científicos, la incorporación de la mujer al mundo laboral y el desarrollo de métodos anticonceptivos fiables fueron factores determinantes en este cambio de mentalidad.
Las nuevas concepciones sobre sexualidad permitieron a la mujer introducir cambios en su conducta sexual, tales como participar activamente en la unión sexual, tomar la iniciativa , probar nuevas técnicas para dar y obtener mayor placer y expresar libremente sus verdaderos sentimientos y deseos.
Por otro lado, desde la Prehistoria la mujer ha centrado su actividad y desarrollo personal en el plano de las emociones y de los sentimientos, principalmente a causa de su papel de madre, mientras que el hombre debía ocuparse fundamentalmente del desarrollo de sus facultades físicas, puesto que debía afrontar el cuidado y la defensa de la familia en difíciles condiciones de subsistencia.
Ello ha contribuido a que la mujer tienda a considerar el acto sexual como una muestra de ternura, de seguridad y de aceptación de su integridad personal, dotándole así de una carga emocional más intensa que el hombre, cuya sexualidad es más agresiva y en ocasiones no se encuentra tan vinculada a los sentimientos. Pero no hay que olvidar que estos planteamientos son consideraciones generales que sin duda pueden variar en cada persona y en cada pareja.
La sociedad continúa ejerciendo su influencia sobre la conducta sexual de hombres y mujeres, y aunque se ha conseguido eliminar falsos mitos y tabúes que rodeaban el acto sexual, todavía es necesaria una mayor concienciación para tratar libremente todos los aspectos de la sexualidad, sin culpabilidad, vergüenza o pudor.
2.- EL ASPECTO FÍSICO
Tener una imagen positiva del propio cuerpo es fundamental para la autoestima de las personas y para que sus relaciones con los demás transcurran con normalidad, sin complejos ni frustraciones. Sin embargo, nos encontramos en una sociedad en la que se atribuye una importancia desmedida a la apariencia corporal, que es considerada como factor clave del éxito; los medios de comunicación difunden constantemente imágenes de cuerpos esculturales, extremadamente delgados y estilizados.
Cada época tiende a establecer unos cánones de belleza determinados, y actualmente parece ser que triunfa un arquetipo de mujer alta, esbelta y con pechos grandes, lo que es poco frecuente porque las mujeres no tienden a acumular tejido graso en las mamas, sino en otras partes del cuerpo como los muslos o en torno a las caderas.
Entonces, del mismo modo en que la preocupación de los hombres por su aspecto físico se suele centrar en el tamaño del pene, las mujeres se inquietan por el tamaño de sus pechos. A menudo piensan que los tienen demasiado pequeños o demasiado grandes, muy juntos o muy separados, asimétricos o con una forma no atractiva, etc.
La mayoría de las mujeres que tiene pechos pequeños cree que para los hombres es muy importante que tengan pechos grandes, pero las investigaciones han demostrado que sólo la mitad de los hombres considera los pechos como una de las partes más deseables del cuerpo femenino, y muchos de ellos afirman preferir los pechos pequeños.
Por otro lado, las cremas y lociones que prometen un aumento del pecho generalmente son un fraude, pues nunca modifican la morfología de los senos ni su volumen, y a menudo lo único que hacen es tonificar la piel, e incluso en ocasiones pueden llegar a ser nocivos. Tampoco el ejercicio puede incrementar la cantidad de tejido glandular de los pechos: puede fortalecer y afirmar los músculos pectorales y aumentar ligeramente el contorno del busto, pero no el tamaño de los pechos en sí.
Por el momento, el único método que realmente ha dado resultado es la mamoplastia de aumento, intervención quirúrgica que consiste en insertar una prótesis entre la glándula mamaria y el músculo pectoral. Hay tres tipos:
- La prótesis rellenada con gel de silicona. Esta operación no tiene por qué interferir en la posibilidad de amamantar ni afectar a la sensibilidad del pezón, pero entraña algunos posibles efectos negativos como una excesiva cicatrización, infecciones o una sensación tirante en el pecho. Además conlleva todos los riesgos de cualquier cirugía realizada con anestesia general. También es conveniente recordar que recientemente algunos expertos han desaconsejado este método, por los efectos secundarios que podría provocar a largo plazo; actualmente se están realizando diversas investigaciones para averiguarlos y para conocer hasta qué punto existe conexión entre los implantes de silicona y algunas enfermedades. Asimismo, se están llevando a cabo estudios para determinar qué otros implantes pueden ser efectivos.
- La prótesis de silicona envuelta en una delgada película de poliuretano. Son más caras y presentan menos problemas de cicatrización, pero las mujeres delgadas con una piel fina pueden experimentar una deformación del seno al separar o elevar el brazo, de forma que se aprecia la existencia de la prótesis.
-La prótesis hinchable, consistente en un pequeño globo hemisférico que se rellena con suero fisiológico. En ocasiones la prótesis se deshincha y deja escapar el suero, lo que hace necesaria una nueva intervención.
En cualquier caso, la decisión de aumentar el pecho mediante la cirugía debe ser meditada con detenimiento, siendo consciente de los beneficios y de los riesgos que puede conllevar. Asimismo, se recomienda consultar a varios especialistas para contar con suficiente información y conocer diferentes opiniones en relación al caso particular.
Las mujeres que tienen los pechos demasiado grandes y ello les cause lesiones de columna o les resulte doloroso o molesto, pueden optar por la cirugía de reducción, consistente en la extracción de parte del tejido adiposo y glandular. Aunque esta operación es algo más complicada que la efectuada para el aumento del pecho y deja cicatrices visibles, si es necesaria, resultará beneficiosa.
La forma del pecho y de los pezones varía mucho de unas mujeres a otras, y con frecuencia no son iguales entre sí: la forma o el tamaño de un pecho o de un pezón pueden ser diferentes a la del otro, pero se trata de algo normal que afecta a muchas mujeres y que no tiene mayor importancia.
3.- LA PRIMERA EXPERIENCIA SEXUAL
La palabra virgen designa a la persona que no ha mantenido relaciones sexuales. Aunque ahora su uso es genérico para ambos sexos, lo cierto es que se emplea especialmente al referirse a la mujer, puesto que se relaciona con la presencia del himen, una membrana fina y elástica que cruza la vagina cerca de la entrada de la misma.
Durante siglos y todavía actualmente en algunas culturas, se exige a la mujer ser virgen al contraer matrimonio, y la prueba de ello la constituye el sangrado por la rotura del himen durante la primera relación sexual. Pero se ha comprobado que la elasticidad del himen puede dar lugar a que éste quede intacto después de varios contactos sexuales, y por otro lado, la ausencia del mismo no supone que se haya producido una relación sexual, puesto que la práctica de algunos deportes puede llegar a romperlo, o éste puede ir desapareciendo de forma natural, sin necesidad de que previamente se haya realizado una penetración. Además, salvo en casos excepcionales, presenta unas perforaciones que permiten la salida al exterior del flujo menstrual. Incluso después del nacimiento de un niño, pueden quedar restos del himen en forma de flecos irregulares en la entrada de la vagina.
Aunque la sociedad occidental tiende progresivamente a aceptar las relaciones sexuales prematrimoniales, la primera experiencia sexual de la mujer suele tener un significado más complejo a nivel personal y social que en el caso del hombre. Muchas jóvenes la aceptan como un paso más en su desarrollo y realización personal, y aunque en la mayoría de los casos el primer compañero sexual no será el definitivo, la relación sexual contribuye generalmente a reforzar los vínculos sentimentales de la pareja en ese momento.
Pero para otras jóvenes el concepto de virginidad sigue teniendo mucha importancia, y a ello suelen unírsele ciertos temores como el posible dolor en la primera relación sexual, vergüenza por no saber qué hacer en esos momentos, sentimientos de culpabilidad, miedo a embarazos no deseados y a las enfermedades de transmisión sexual. Una adecuada educación sexual puede contribuir a eliminar estos temores y ayudar a las jóvenes a aceptar su sexualidad naturalmente y con madurez. Además es necesario que la pareja reflexione y ambos estén plenamente convencidos de que desean realizar el acto sexual.
Por otro lado, muchos expertos recomiendan las relaciones sexuales durante la juventud y especialmente de forma previa al matrimonio, para adquirir experiencia en materia sexual y para prevenir posibles incompatibilidades, desajustes o tensiones que podrían debilitar posteriormente la relación.
4.- LA MASTURBACIÓN
La masturbación es una actividad sexual que consiste en estimular los propios órganos genitales con la finalidad de obtener placer.
Algunas personas comienzan a practicarla en la infancia, pero es más frecuente en la adolescencia, y en muchas ocasiones también se realiza durante la edad adulta. Recientes estudios han demostrado que entre el 90 y el 95% de los chicos y el 63% de las chicas adolescentes se masturba con regularidad, y con menos sentimientos de culpabilidad que en épocas anteriores.
Durante décadas la masturbación ha sido considerada contraria a la moral y causante de muchos males, pero los estudios científicos y una mayor educación sexual han contribuido a desterrar este mito y a adoptar una nueva perspectiva de esta actividad, que resulta beneficiosa para el aprendizaje sexual y para satisfacer los deseos sexuales, aunque no debe entenderse como sustitutiva del coito.
Las investigaciones llevadas a cabo por Kinsey pusieron de manifiesto que aquellas mujeres que habían practicado la masturbación tenían muchas más probabilidades de alcanzar el orgasmo durante el primer año de relaciones sexuales que aquellas que desconocían la masturbación.
Asimismo, Masters y Johnson indicaron que la autoestimulación de los órganos genitales puede suavizar los dolores lumbares que a veces acompañan a la menstruación y provocar un aumento del flujo menstrual.
Se calcula que las jóvenes se masturban entre una y 20 veces al mes, pero la frecuencia puede variar en cada persona, ya que se depende de numerosos factores.
La masturbación no entraña ningún riesgo para la salud física o mental de la persona que la practica, pero se considera un trastorno cuando se recurre a ella con demasiada frecuencia y de forma compulsiva para evitar afrontar problemas de cualquier índole, es decir, cuando se establece como vía de escape ante las dificultades.
En condiciones normales, los padres no deben recriminar esta práctica ni reprender a sus hijos por llevarla a cabo, sino aconsejarles en todo aquello que sea necesario para que desarrollen una vida sexual satisfactoria.
5.- LA FANTASÍA SEXUAL
La fantasía sexual es una ensoñación erótica que proporciona excitación sexual a la persona que la imagina.
La conducta sexual del hombre presenta una mayor tendencia que la de la mujer a la utilización de estos estímulos imaginarios durante la masturbación o el coito. Sin embargo, son muchas las mujeres que tienen fantasías sexuales, y sus argumentos coinciden en su mayoría con los de los hombres. Los más frecuentes son:
- figurarse tener relaciones sexuales con un hombre diferente al marido o compañero habitual
- imaginar ser objeto de una violación, llevada a cabo por uno o varios hombres
- pensar en actividades homosexuales con otra mujer
- evocar contactos sexuales anteriores
- fantasías violentas, en las que se establece una relación sádica o masoquista; la mujer desempeña el papel de dominadora ante un hombre sumiso que ha de complacerla, o bien es ella la que debe satisfacer todos los deseos de un hombre autoritario.
Otros temas que aparecen en las fantasías sexuales de hombres y mujeres son el incesto, la prostitución, relaciones sexuales con personas muy jóvenes o de otras razas, etc.
La mayoría de las fantasías gira en torno a situaciones o actividades sexuales que el individuo nunca ha experimentado, y que generalmente no tiene la intención de llevar a cabo en la realidad. Se trata de meras ensoñaciones que resultan positivas e inofensivas, a menos que interfieran en la conducta habitual del individuo o que sean su única fuente de estimulación sexual.
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